China se alista para una nueva normalidad

Las fábricas chinas paulatinamente han vuelto a producir, razón por la que el Índice de Gestores de Compras (PMI por sus siglas en inglés) tuvo un repunte significativo del 45.7% respecto al mes anterior luego de haber caído a mínimos en febrero (35.7 puntos).

Este indicador mide el dinamismo del sector manufacturas. Cuando se ubica por debajo de 50 se alerta de contracción industrial. Por el contrario, al haberse situado en 52 en marzo habría indicios de que la actividad ha retomado una senda expansiva.

La economía china creció 6.1% en el 2019, su nivel más bajo en 29 años y las proyecciones apuntan a un retroceso histórico. El Banco Mundial anticipó que China crecería 0.1%., la cual sería su peor lectura interanual en medio siglo. Por todo ello, China deberá sostenerse en su economía interna y robustecer su demanda.

Dado que el origen del coronavirus se remonta al consumo informal de animales silvestres, ha cobrado relevancia la discusión sobre un cambio en la dieta china que priorice otras formas de alimentación.

Una alternativa nutritiva se encuentra en la acuicultura del Perú. En este rubro, nuestro país cuenta con un potencial por aprovechar a China valorizado en US$ 90 millones, destacándose las conchas de abanico y el atún en conserva.

Consolidar la presencia del Perú en ese mercado permitiría un beneficio mutuo, contribuir a la necesidad alimenticia de un país de 1,400 millones de habitantes que requiere reforzar sus defensas, mientras que se impulsa el desarrollo de la industria atunera que genera puestos de empleo formal en el Perú.

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